Hechos. 9:1-31; 11:19; 12:25; 13:52
No
hay ningún limite al éxito cuando no limitamos a las personas.
Neale Donald Walsch, en su libro
Conversaciones con Dios, dice: "Un verdadero Maestro no es el que tiene
muchos estudiantes, sino el que crea más Maestros. Un verdadero líder no es el
que tiene muchos seguidores, sino el que multiplica su liderazgo en
otros."
Al año
siguiente tuvo una maestra totalmente diferente. El dice: “Recuerdo vívidamente
sus palabras cuando leí en clase una composición que yo había hecho”. Cuando
terminé la maestra me dijo: "Algún día no me sorprenderá ver tu nombre
como autor de algún libro." Sus palabras me animaron tanto, que me
hicieron cocer a fuego lento esa idea en mi subconsciente durante años, además
de que me ayudó a darme cuenta las grandes talentos que tenía y que podía
desarrollar a través de mi vida.
Como si sus
palabras hubieran sido una profecía, veintidos años después, escribiría mi
primer libro. Fue un gran placer para hacer la presentación de mi libro teniendo como invitada de honor a
esta mujer, además de que en él había escrito un cálido agradecimiento para ella.
Esta
historia nos muestra que existen muchas personas que sólo ven a los demás tal
como son; en cambio, un líder visionario los ve desde la perspectiva de lo que
pueden llegar a ser. Los líderes como esta maestra, ven a las personas más allá
de sus problemas o limitaciones que pudieran tener en el momento, y los ayudan
para que vean en sí mismos todas sus posibilidades, impulsándolos a desarrollar
su máximo potencial.
La más
grande satisfacción que puede tener un líder, es ver a las personas que él ha
dirigido convertidas en líderes altamente efectivos. Cuando esto pasa, el éxito
de ellos se vuelve también su éxito. Si consideramos a alguien que en la Biblia
hizo esto con otros, pensamos de inmediato en Bernabé.
De todos los
líderes en la Escritura, él fue un verdadero maestro en llevar a las personas a
niveles más elevados. Incluso, el nombre por el que él fue llamado se le dio en
reconocimiento a ese don. Su nombre real era José, pero los creyentes lo
llamaron Bernabé, que quiere decir, "Hijo de Consolación". (Hechos
4:36)
Un líder
crece cuando ayuda a otros a crecer y a desarrollarse. Esta es la segunda mitad
de las dos partes que componen el círculo del crecimiento y el desarrollo. La
primera, corresponde a nuestro propio crecimiento y desarrollo, porque no
podemos desarrollar otros si nuestro propio crecimiento está detenido. Las dos
partes del círculo del crecimiento y el desarrollo dependen una de otra, y se
apoyan entre sí.
Nos
desarrollamos desarrollando a otros, porque los conocimientos que hemos
adquirido se reafirman primeramente, y luego se ensanchan con las ideas que se
van adhiriendo al compartirlos; y esto a su vez, permite desarrollar a la gente
todavía más. Es como una espiral que va hacia arriba. En la medida que se va
elevando, va creciendo y ampliándose. Por el contrario, al no desarrollarme, ni
desarrollar a otros; mi crecimiento y el de los demás no tan sólo se detiene,
sino que con el tiempo decrece, como si fuera un espiral invertida.
Galileo, el
físico italiano y astrónomo del siglo XV lo dijo de esta manera: "Tú no
puedes enseñarle nada a un hombre; sólo puedes ayudarlo a que encuentre dentro
de sí el potencial que hay en él." Esto nos lleva a la paradoja del
desarrollo sin instrucción. ¿Cómo se lleva a cabo esto?. El antiguo filósofo
chino Lao-Tse, lo describió de esta manera: “Los grandes líderes consiguen las
cosas con movimientos pequeños. Ellos imparten instrucción no a través de
muchas palabras, sino a través de sus hechos”.
Salomón en
sus Proverbios lo dice de esta manera:
Entonces
crecer y ayudar a otros a desarrollarse es una de las responsabilidades más
importantes del liderazgo. Muchos saben que la perspectiva tradicional del
liderazgo es conseguir que el trabajo sea hecho a través de las personas; pero
los líderes fuertes no sólo logran las cosas a través de la gente, sino también
desarrollan a las personas a través del trabajo.
Bernabé hizo
lo correcto en las vidas de otros líderes. Su prioridad fue ayudar a las
personas a ir a un nivel más elevado en su liderazgo. Él era un líder seguro en
su persona, por ello no le importó cuando alguien lo sobrepasó y se volvió un
líder mejor de lo que él era como fue el caso de Pablo.
Cada líder, o es un levantador o un
limite para las personas, y cuando este limita a las personas, no sólo los
limita a ellos, sino también a sí mismo. Por el contrario, si los lleva a
niveles más elevados, no hay nada, por imposible que parezca, que juntos no
puedan lograr.
¿Usted alza
o limita a sus personas?
El libro de los Hechos hablando de Pablo nos dice en su capítulo 9 versos 19 al 21 y 26 y 27: “Y estuvo Saulo por algunos días con los discípulos que estaban en Damasco. Enseguida predicaba a Cristo en las Sinagogas, diciendo que este era el Hijo de Dios. Y todos los que le oían estaban atónitos, y decían: ¿No es este el que asolaba Jerusalén a los que invocaban e